miércoles 21 de abril de 2010

Cuando la burocracia acaba con la ilusión...

Cuando la burocracia acaba con la ilusión.


Esta es la historia de impotencia y frustración de un grupo de alumnos ganadores de un premio (para ser concretos el XVII Certamen de teatro internacional en español) y ninguneados por los encargados de administrar dicho premio.


Me presento: Soy Álvaro Pinto, alumno de 2º de Bachillerato de Letras y “actor” dentro de la compañía de teatro de mi instituto. Recientemente fuimos premiados por nuestra obra “Bodas de Sangre” por el Ministerio de Educación, este premio consistía en una dotación económica para el centro en el cual estudiamos y un viaje a Praga para los alumnos, este viaje a parte de ser de turismo consistía en representar a nuestro país en el Certamen de teatro, durante el cual conviviríamos con gente de otros países que también realizaban sus respectivas obras en español.


Es de todo el mundo conocido que recientemente estalló un volcán (de nombre impronunciable) y que este suceso colapsó los servicios aéreos de toda Europa, pues bien, mi grupo de teatro y el otro grupo español ganador fuimos parte de los afectados por dicho suceso.


Como jóvenes que somos y, con el apoyo de nuestros profesores acompañantes, estábamos dispuestos a realizar dicho viaje por cualquier medio posible (tren,autobús..) ya que ese día (el sábado 17) aún existían medios de llegar a Europa.


Tras intentar contactar con la Agencia organizadora, no cogía el teléfono (ya se sabe los sábados...) y más tarde al llegar las acompañantes del ministerio (gente que viajaba de gorra con nosotros y a la que lo único que importa es sacarse la consabida “Foto”) nos dice que esa no es una alternativa, que lo único que se podía hacer era regresar a casa y esperar ,eso sí, la llamada en la cual nos informarían de la apertura del espacio aéreo checo.


Sobra decir que esa llamada aún no ha llegado y, mirando en ese recurso que es Internet, supimos que el espacio aéreo checo quedaría abierto desde el lunes 21 durante 48 horas. Llegados a este punto nuestras ilusiones comenzaban a remontar, al llegar a clase el lunes nos informan de que sería posible ir a Praga en autobús, en un viaje de tan sólo 36 horas, y nosotros aceptamos. Al poco tiempo no vuelven a informar de que no encuentran conductor para realizar el trayecto. Y nuestra indignación comienza a crecer.


Finalmente a última hora de la mañana (a eso de las 14:30) nos informan de que no realizaremos el viaje debido, según ellos, a que no nos daba tiempo a coger uno de los aviones con este destino.


Nuestra frustración se hace patente y, desde mi humilde perspectiva, con razón: Si nosotros sabíamos de la existencia de esos vuelos desde el domingo ¿Cómo no les ha dado tiempo a avisarnos? si la alternativa del autobús la ofrecimos el sábado ¿Por qué no la aceptaron desde el primer momento?


Lo más triste de esto es que tiene fácil respuesta: Nuestro viaje salía un fin de semana y ¿Cómo va a trabajar un funcionario en esa sacrosanta festividad? ¿Cómo va a llamar un domingo o va a mirar algo en internet si estos días son para su uso y disfrute?


Desde el centro, la excusa de que si han trabajado, claro, que van a decir, lo único que les interesa es salvaguardar la dotación económica que han conseguido gracias a nuestro trabajo....


Luego dicen que los jóvenes no están motivados en otras alternativas, que sólo les interesa el “botellón” y las fiestas, mucho mejor trabajar en algo y esforzarse para luego ser ninguneado y que pasen los que critican las actitudes típicas .


Simplemente: Así se le quitan a uno las ganas de esforzarse en algo “extra-escolar”



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